Estoy comenzando a leer un libro que habla sobre las coincidencias (sí, he de reconocer que caí en el tópico de esos libros freak, pero me vale, esto me entretiene). Ni idea cómo abordará el tema esta obra, pero sí sé las aseveraciones que tiene esta palabra en mi vida, como por ejemplo que:
- He dicho siempre creer que las coincidencias como tales no existen y que en realidad todo lo que ocurre tiene un motivo "mágico" (por denominarlo de alguna manera)
- A pesar de lo anterior, cuando la vida me ha enviado notables coincidencias, suelo no hacerles caso. Por miedo, ansiedad, angustia, falta de fuerza de voluntad, falta de determinación y un largo etcétera.
- No podría negar que sin ellas la vida sería muy plana. Tal vez no existan pero la esperanza de que esta ley no empírica esté ahí, muchas veces nos hace armarnos de valor para tomar decisiones.
- A veces me da el síndrome Einstein, mando al carajo la famosa física cuántica y todos los azares y me pongo a pensar que puede que haya una fórmula universal. En dicha fórmula se podría encontrar la solución al continuo acertijo que representan las coincidencias. De ser así, preferiría no saber la fórmula. Le quitaría toda especialidad a la vida, a los más negativos le arrebataría la pocas ganas de seguir despertándose cada día. Sinceramente sería muy triste que por unos cuantos números y una mente intrépida que se le ocurrió husmear en el cuaderno de álgebra de Dios, mueran tantos, y otros nos quedemos vivos medio muertos. Agónicos.
- Si estamos hablando de coincidencias, que este libro llegue a mis manos es una gran coincidencia. A la salida me encontré con una amiga (o mejor amiga de una de mis mejores amigas), quien tenía un montón de libros y al mirar me llamó la atención el ejemplar, a lo cual ella accedió gentilmente a prestar la cédula de biblioteca, pedirlo y prestárlmelo.
- Lo único malo de llegar a concluir fehacientemente que las coincidencias son elementos determinados para nuestras vidas, es que habría una gran pérdida en la condición de ser dueños de nuestro destino. Es decir, pasaríamos de tener una vida no escrita, a un destino forjado desde que nacimos (como una carta astral de coincidencias irrevocables y ineludibles). Ahora mismo se me viene a la mente la precaria película: "La máquina del tiempo", donde el protagonista quería evitar la muerte de su novia viajando en el tiempo. No obstante siempre volvía a pasar lo mismo.
- Finalmente, aprovecho la ocasión de mencionar que es poderosamente sabio que los japoneses hayan incorporado en su diccionario, dos palabras para la palabra "destino". Una acepción se refiere al destino que no está escrito, y otra alude al destino que simboliza lo que se posee desde que la persona llega al mundo, por lo tanto representa de lo que no se puede huir. (Los orientales como siempre sacando ideas antes que cualquiera)

Cuando ya tenga leído el libro, les tendré novedades...



1 comentarios:
Te acuerdas de Serendipity?
Ahí salía algo como:
"...hay que tener una enorme fe en lo que los antigüos llamaban Fatum, lo que actualmente conocemos como Destino." (LLLL)
Prestese el libro ;D!
Cariños =)
Publicar un comentario