Un granito de mi vida por estos lares otra vez:
Hace dos días más o menos, soñe con cosas de lo más variopintas, no recuerdo mucho, o quizás si me acuerdo de algo pero prefiero olvidarlo. Lo que sí sé, es que de fondo sonaba la canción de Los Prisioneros: Estrechez de corazón. No me gustan Los Prisioneros, o sea, nunca como para soñarlos, pero bueno, ahí estaban, sonando como un himno que alguien me gritaba mientras recorrían imágenes por mi inconciente. Lo único que puedo dilucidar de esto (con un mínimo grado de certeza), es que "algo" me quería decir el tema, sino, no hayo lógico que estuviera retumbando.
Lo reconzco, no soy una persona que no mate la música, así que sin más pensarlo, descargué la canción. Ahora, después de más de 10 o 15 años que la conozco, recién vengo a tomarle atención a la letra, luego de eso quedé estupefacta.
Quisiera ser más cariñosa con la gente que me rodea, yo sé los motivos por los cuales estoy así. Mientras la gente que está a mi alrededor vive con sus preocupaciones yo siempre tengo en mi mente miles de locuras desquisiadas que no me dejan pensar más. Hace 2 años yo jamás pensé que me convertiría en esto. En una persona fría, fome, aburrida, parca, tosca y "mala". Me refiero a que soy capaz de mentir hasta lo infinito, con tal de conseguir cosas, me miento a mi, tanto, que a veces me la creo. Más aún, no me molestaría ser tan engañosa, sino que lo más me acongoja es que para contraarrestar la situación, no soy al menos, sincera con las cosas que siento.
He visto pasar mil veces a la gente que quiero, he visto como tocan a mi puerta una y otra, y otra , y otra vez. Sin embargo no soy capaz de regalarles al menos un saludo. No lo soy.
De pronto me recorren las ganas de cambiar de un día a otro y retornar a ser simpática, alegre, buena, sincera y por sobre todo hay algo que una persona no puede dejar de tener: paz. La paz se consigue entregando amor, sin tener nada que ocultar. Y mis propias amigas me dicen: "-...a tí cuando se te mira, de lejos se nota que tienes tanto que ocultar" Y lo peor, es que como dice la canción "Estoy llorando y no hago nada"
Si consigo romper el hielo, queridos lectores, les prometo que se los haré saber. Hasta ese día, digamos que la que habla, es una Gricel que aún está adoleciendo y maltratándose en un mar de llantos creados por ella misma.


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